LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Somos una orden religiosa conformada por hombres de todo el mundo. El encuentro e identificación con Jesús, a quien reconocemos en personas e historias concretas, es la base de nuestra espiritualidad.

La vida de un jesuita está marca por la misión de entrega y servicio a los más frágiles, a la vez de buscar siempre tender puentes ante las fronteras de la exclusión e injusticia.

Fundada por San Ignacio de Loyola en Roma en el año de 1540. Ignacio y sus compañeros, compartían el deseo de servir en la misión de Dios y de su Iglesia. Hoy en día, somos alrededor de 16 740 jesuitas en el mundo, compartiendo el camino en el servicio de la fe y la promoción de la justicia.

En nuestra orden religiosa, tenemos dos estados religiosos para servir a Cristo: sacerdote o hermano. Según la vocación y llamada de Dios concreta cualquiera de las dos opciones son posibles e igual de importantes.

LA MISIÓN HOY

Hablamos de misión, porque hay quien nos ha convocado desde antes. En la Compañía de Jesús, nos sentimos llamados a contribuir con Dios, haciendo vida el Evangelio de Jesús, desde las distintas realidades donde nos encontramos. Orientando la diversidad de apostolados y nuestro carácter misionero a la defensa de la fe y la promoción de la justicia que la misma fe exige, buscamos servir para la mayor gloria de Dios.

Siendo “pecadores perdonados llamados a servir” (P. Pedro Arrupe) llevamos la misión que Jesús nos dio en colaboración estrecha con personas diversas, juntos creemos posible un mundo más justo y más humano.

LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN CENTROAMÉRICA